Sus efectos son aplicables en las siguientes enfermedades:

Insuficiencia circulatoria periférica, diabetes que ha desarrollado alteraciones pies y piernas como: Úlceras, enfermedades vasculares degenerativas, arterioesclerosis, linfangitis, varices, afecciones cardiacas como cardiopatías isquémicas, estenosis cardiaca, angina de pecho, otras afecciones como síndrome de hipertensión.

Nivel dermatológico: Se trata la psoriasis, esclerodermia, vitíligo, úlceras herpéticas, virosis cutáneas, quemaduras y cicatrización de heridas, afecciones hepáticas como la cirrosis y la hepatitis C, infecciones genitourinarias, procesos inflamatorios, abscesos mamarios, infecciones post operatorias, traumatismos obstétricos.

Terapias oncológicas: Se combina con terapias oncológicas en casos de tumores.

Infecciones intestinales: Colitis ulcerosa, pólipos intestinales, proctitis, hemorroides y problemas de mucosa gastrointestinal. Migrañas, cefaleas, neuropatías, amigdalitis, faringitis.

Afecciones traumatológicas o degenerativas: Artritis reumatoide, hernias discales, osteoartrosis, osteomielitis, inflamaciones, complicaciones sépticas post traumáticas, osteocondrosis, complicaciones sépticas post natales, isquemias, afecciones renales.

Patología neurológica: Demencia senil, alzheimer, esclerosis múltiple, esclerosis lateral amiotrofica (E.L.A.), parkinson, parálisis cerebral infantil. Enfermedades cerebro vasculares isquémicas como trombosis y embolia cerebral. Insuficiencia vertebro basilar con vértigos y déficit de audición.

Afecciones oftalmológicas: Retinosis pigmentada, glaucoma, traumas oculares y procesos degenerativos.

Enfermedades virales: Herpes zoster y Hepatitis viral.

Alteraciones vasculares: Síndrome de fatiga crónica, fibromialgia e impotencia sexual.

Vias de aplicación

Esta dependerá de la patología a tratar, la edad y condiciones generales del paciente.

  • Vía hemática o endovenosa: Aplicación por lavado sanguíneo: Por un mecanismo parecido a los tratamientos de diálisis, se extrae del paciente una cantidad de sangre venosa correspondiente a 50 ó 100 ml, para agregarle una mezcla de ozono/oxígeno y realizar un lavado sanguíneo. Posteriormente esta sangre volverá al paciente en forma de infusión gota a gota y a través del sistema circulatorio se repartirá por todo el cuerpo, aportando a esos tejidos con hipoxia gran cantidad de oxígeno y nutrientes. A esta técnica se la denomina también "Blood Washings".

  • Vía local: Aplicación por bolsa: Mediante la aplicación de una campana de vidrio o una bolsa de plástico que rodeará la zona a tratar. Se insufla en el interior de la bolsa una ráfaga constante de la mezcla de ozono/oxígeno por períodos cortos de 10 a 15 minutos, tres veces por semana dependiendo del tratamiento. El ozono actuará como un agente germicida local, creando un medio aerobio para virus y bacterias que son incapaces de sobrevivir en atmósferas con una elevada concentración de oxígeno.

Este método es utilizado principalmente en patología vascular (gangrena instaurada, ulceraciones, cicatrización y desinfección de heridas, infecciones polimicrobianas de pacientes diabéticos, etc).

  • Vía sistémica: Aplicación por inyectado subcutáneo, intraarticular o intramuscular: El procedimiento consiste en inyectar a modo de infiltración pequeñas concentraciones de la mezcla ozono/oxígeno directamente en la zona a tratar, durante 10 sesiones. Este método se utiliza principalmente en patología osteoarticular (hernia discal).

  • Vía rectal:

    • Aplicación rectal local: Mediante la introducción de una sonda fina a través del ano. Se insufla durante 20 minutos, en 5 ó 10 sesiones consecutivas, en función del tratamiento a realizar y del protocolo individualizado para cada paciente. El ozono actúa directamente sobre las células de la mucosa colorectal en casos de enfermedades de origen intestinal.

    • Aplicación rectal sistémica: Siguiendo el procedimiento anterior, la insuflación de ozono/oxígeno se realiza sobre los plexos hemorroidales que desembocan en el sistema porta y de aquí, alcanza a distribuirse a otros órganos como el hígado, páncreas, o vesícula biliar.
      Esta técnica se aplicará entre otras, en casos de: recuento viral de seropositivos, tumores, cáncer, y casos de hepatitis C aguda o crónica.

    • Aplicación rectal de agua Ozonizada: Se introducen unos dos litros de agua que ha sido ozonizada durante unos minutos tras realizar una hidroterapia del colon, se retiene el agua durante al menos cinco minutos y luego se procede a su expulsión. El efecto es el mismo que el de la aplicación local sistémica, con la ventaja de que es menos molesto para el paciente (los gases molestan más que los líquidos en el colon).

      El ozono actuará como un agente germicida local, creando un medio aerobio para virus y bacterias que son incapaces de sobrevivir en atmósferas con una elevada concentración de oxígeno. Este método es utilizado principalmente en patología vascular (gangrena instaurada, ulceraciones, cicatrización y desinfección de heridas, infecciones polimicrobianas de pacientes diabéticos, etc).